Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Cruz Manuel Garrido

Por Juan Macedo

 

 Llanero de recia copla que le guste amanecer amarrando algún postrenco que se alzó al anochecer, jineteador de emociones, cabestrero de pasión el que llegue a los corrales pa’ llevarse mi ilusión, tiene que ser ligerito para la improvisación, tiene que cantar tramado en el riple y el bordón, que sea bueno joropeando y el pajarillo el mejor, que a lo negro de la noche que no le tenga temor, que el río creció no lo frene ni viento ni chaparrón” estrofa de una canción de La Negra Linares que sirve de introducción para conversar sobre el jinete Cruz Manuel Garrido, recio llanero que vio en el hipismo su vida.

   

Hermano del también jinete José Gregorio Garrido, viajó de su natal Apure hasta Ciudad Bolívar para cumplir su sueño, hacerse jinete de purasangres de carrera. En el año 1981 se inició como jinete aprendiz en el Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar y destacó de tal manera que logró el título de Jinete Aprendiz ese año. El enérgico jinete fue el de total confianza del Sr. Moisés Mérida (Stud Los Socios). Con el caballo Pinar logró obtener el grado de jinete profesional (según las autoridades hípicas del Hipódromo Municipal) y no descargó kilo alguno, algo que no afectó el desempeño del llanero en las tierras bañadas por el Orinoco. Los cronistas del sur del país lo consideran uno de los mejores jinetes que pasaron por Ciudad Bolívar.

 

Para el año 1984, Cruz Manuel Garrido decidió emprender un nuevo reto y consiguió la matricula como jinete aprendiz en el Hipódromo Nacional de Valencia. Sus inicios fueron duros, durante el año 1985 apenas logró saborear las mieles del triunfo en tres ocasiones. Los años 1986 y 87 no fueron diferentes, pero en el año 1988 recibió el apoyo del Sr. Luis Cabrera Umérez (Stud María Blanca) que le permitió destacar con 26 triunfos, incluyendo su primer triunfo selectivo, el 9 de diciembre, con Troquel en el Clásico El Hornero.

  

Los allegados de Troquel se fueron de lance con su pupilo y lo inscribieron en el Clásico Inauguración Francisco de Miranda en el Hipódromo La Rinconada, ofreciendo la monta al apureño que obviamente no iba a rechazar. El sábado 7 de enero de 1989 se dio la partida y tras correr último en gran parte del recorrido en el compacto lote de cuatro participantes, el “invasor valenciano” con Cruz Manuel Garrido en su cabalgadura atropelló violentamente pegado a la baranda interior y sorprendió a la multitud presente en las tribunas del hipódromo al propiciar un final de foto con Yorsilk, conducido por Juan Vicente Tovar. El empate que fue oficializado en la pizarra electrónica provocó la algarabía entre los allegados presentes. Un momento inolvidable para el voluntarioso jockey.

  

  

A mitad de ese año 1989, Cruz Manuel Garrido perdió reglamentariamente su condición de aprendiz al no poder completar los 60 triunfos en cinco años a partir del momento en que le fue otorgada la matrícula. Pero, ironías del destino, fue el mejor año de su carrera. Además del mencionado triunfo clásico en La Rinconada, logró un total de 40 triunfos, incluyendo nuevamente el Clásico El Hornero, en esta ocasión con Ariany.

  

Continuó durante la década de los noventas manteniendo su efectividad en el Hipódromo Nacional de Valencia, llevando al triunfo a excelentes corredores como Amiga Mía (Clásicos Tintoreto y Benemérito de 1991, Copas Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar, Hipódromo de Santa Rita y Monitor Hípico de 1991), My Pretender (Clásicos Ciudad de Valencia y Navidad de 1992, Copa César Ramos de 1992 y Copa Enrique Sarquís de 1993), Gibrán (Copa José Antonio Gubaira de 1990), Comando (Copa Base Naval Agustín Armario de 1990), entre otros.

 

Fue ese viernes 18 de marzo de 1994, luego de triunfar con Collarina (pupila de Giuseppe Culicetto), que sucedió lo inesperado. Cruz Manuel Garrido, rodó en la sexta valida cuando conducía al caballo Impactum, del entrenador Luis Fontes (caballo que tenía problemas, no partía). En esa ocasión, luego de haberse quedado en el aparato, salió cuando ya los otros estaban por girar la primera curva, cuando ya finalizaban de girarla, rodaron 2 jinetes y el caballo Impactum al llegar al sitio del accidente tropezó con uno de los ejemplares que se reincorporaba en ese momento luego de la caída. Todos jinetes afectados fueron trasladados a una clínica de Valencia con el desagradable resultado para Cruz Manuel, quien quedó paralizado de la cintura para abajo.

  

A pesar de su discapacidad, sometido a una silla de ruedas, Cruz Manuel Garrido se mantuvo productivo, laborando para diferentes instituciones (incluso en la Fundación del Niño) y siempre mantuvo contacto con el hipismo, en especial con el Sindicato de Jinetes. El lunes 5 de diciembre de 2016 se conoció la noticia del fallecimiento de Cruz Manuel Garrido en la ciudad de San Fernando de Apure, luego de complicarse con una infección y osteoporosis avanzada, a los 56 años. Fueron 143 triunfos que logró como profesional de la fusta en los hipódromos adscritos al INH y siempre será recordado como un buen jinete, excelente amansador y resteado arriba de un caballo.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Trino Pulido, Sr. Jaime Casas A.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 30 de noviembre de 2021

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